Cirugías Estéticas…Búsqueda de la Eterna Juventud o Sentirse Bien con Uno Mismo?

cirugías estéticas

Cirugías Estéticas: ¿qué son exactamente?

La pregunta parece trivial y la respuesta parece obvia, pero si preguntáramos a mil personas qué son las cirugías estéticas, probablemente obtendríamos respuestas muy diferentes.

Aunque en muchas de ellas encontraríamos, más o menos implícitamente, un juicio no muy halagador de esta disciplina.

¿Menos noble que otras sirugías?

¿Es una deriva psicológica para las personas que nunca están contentas consigo mismas? ¿La culminación del culto a la propia imagen y el deseo de la eterna juventud?

Cuidado con los juicios superficiales; como veremos en los siguientes párrafos, parece demasiado simplista y muy superficial condenar las cirugías estéticas en su totalidad y sin apelación, quizás refiriéndose a ejemplos limitados de deficiencias quirúrgicas.

Pero antes de entrar en el campo “filosófico”, intentemos aclarar desde un punto de vista más “técnico”.

La cirugía estética es una rama de la medicina, que se ha vuelto cada vez más importante en el mundo de hoy.

Esto se debe a que la importancia de la apariencia física, la belleza y la imagen han aumentado, al igual que la búsqueda continua de un rejuvenecimiento capaz de contrarrestar los signos del envejecimiento.

¿Cuál es la diferencia entre las cirugías estéticas y las cirugías plásticas?

No hay diferencia en el sentido de que las cirugías estéticas son sólo una rama de la cirugía plástica.

Dejemos esto claro:

La cirugía plástica es una disciplina particular que incluye tanto la cirugía reconstructiva como la estética.

Cirugías estéticas

La cirugía reconstructiva se ocupa del tratamiento de situaciones patológicas que encuentran soluciones parciales o completas a través de procedimientos reconstructivos o de demolición/reconstrucción, mientras que las cirugías estéticas se ocupan de la corrección de defectos fisonómicos o de la forma externa del  cuerpo, tanto congénitos como adquiridos a lo largo de los años.

Le recordamos que un cirujano, sin importar si está especializado en cirugía plástica reconstructiva y estética, o en otra especialidad, o sin ninguna especialidad, está autorizado para realizar cirugías estéticas.

Aunque una especialización puede representar una garantía adicional para el paciente, no es seguro que un cirujano sin especialización sea menos capaz que uno que tiene tal especialización.

Pero recordemos que sólo aquellos que han obtenido una especialización en esta disciplina pueden ser definidos como cirujanos plásticos, es decir, especialistas en cirugías estéticas.

Los beneficios de las cirugías estéticas

Los beneficios de las cirugías estéticas no son sólo físicos o fisiológicos (como la rinosetoplastia), sino también de autoestima y seguridad, aliviando miedos e inseguridades, que pueden causar un defecto físico con el que ya no se puede vivir tranquilamente.

Por lo tanto, las cirugías estéticas son importantes no sólo para mejorar la apariencia física y estética o para el rejuvenecimiento, sino también para aumentar la confianza en sí mismo, obteniendo un beneficio psicológico real para el paciente.

De hecho, las estadísticas nos dicen que cada vez más personas se someten a cirugías estéticas, y cada año se realizan más operaciones para corregir pequeñas o grandes imperfecciones o malformaciones, que pueden ser hereditarias o adquiridas con el tiempo.

No debemos olvidar, sin embargo, que el aspecto físico es la base sobre la que nos juzgamos, cómo nos vemos y cómo nos ven los demás, pero lo importante es encontrar nuestro propio equilibrio, tanto externo como psicológico, o estar bien consigo mismo y sin avergonzarse con los demás.

Las cirugías estéticas en estos casos pueden ayudar a restaurar el equilibrio entre cómo nos sentimos por dentro y cómo se ve nuestra imagen por fuera.

¿Pero qué son específicamente las cirugías estéticas?

La cirugías estéticas son en particular aquella rama de la cirugía plástica que se ocupa de corregir y mejorar la apariencia física eliminando o reduciendo ciertas imperfecciones o defectos del cuerpo.

A diferencia de la cirugía reconstructiva, que tiene por objeto corregir las malformaciones congénitas o las secuelas de traumatismos, accidentes o enfermedades, las cirugías estéticas intervienen fuera de cualquier contexto de enfermedad.

Es decir, corrigen y mejoran defectos que no son patológicos, es decir, enfermedades, pero que, aunque no son indispensables para la salud general de la persona, sin embargo tienen un papel importante en la psicología del paciente y en su vida de relación social.

Recordamos también que el término cirugía plástica incluye todas las intervenciones que modifican, corrigen o mejoran el aspecto estético, y unifica ambas ramas de la cirugía, es decir, las cirugías estéticas y las cirugías reconstructivas.

Los procedimientos de cirugías estéticas más populares

Averigüemos qué intervenciones son las más demandadas, las técnicas quirúrgicas, la preparación para la cirugía y el postoperatorio, las posibles complicaciones y el resultado final:

En particular, la mastoplastia, o el aumento del volumen mamario a través de prótesis, rinoplastia o cirugía estética de la nariz para corregir defectos estéticos de la nariz y mejorar la respiración, lifting para rejuvenecimiento de la cara de muslos y brazos, liposucción y lipoescultura para remodelar el perfil corporal, otoplastia para corregir las orejas en asa y blefaroplastia para eliminar bolsas debajo de los ojos y defectos de los párpados.

Además, nos adentraremos en tratamientos más o menos invasivos de medicina estética y también en tratamientos con láser para uso dermatológico y vascular y para el rejuvenecimiento de la piel.

Además, también analizaremos las operaciones de cirugías estéticas menos frecuentes, tales como: aumento de pantorrillas, aumento de labios, malaroplastia o aumento de pómulos, gluteoplastia o cirugía de nalgas, ginecomastia o reducción del desarrollo de mamas en humanos, autotrasplante de cabello monobulbular folicular para contrarrestar los efectos de la calvicie androgenética.

¿Es posible evaluar a partir de las imágenes antes y después de la cirugía cuál será el resultado final de las cirugías estéticas?

Seguramente cada paciente es diferente de los demás, pero las imágenes pueden, en parte, permitirnos entender cuál podría ser el resultado final en un caso similar al nuestro.

Resultados, riesgos, complicaciones de la cirugías estéticas

Antes o después de una intervención, hay muchas dudas y preguntas:

¿Después de cuánto tiempo son visibles los resultados? ¿Cuánto duran los resultados? ¿Qué pasa si no estoy satisfecho con el resultado? ¿Cómo puedo protegerme? ¿Cuáles son los riesgos y complicaciones de una intervención? ¿Qué es el consentimiento informado?

Cirugías estéticas y psicología; el cuerpo y la mente

Las estadísticas nos dicen que cada año se realizan más cirugías estéticas para corregir pequeñas o grandes imperfecciones.

La razón de este aumento de la demanda de cirugías depende esencialmente de los aspectos psicológicos y mentales de la cirugía.

Es decir, la importancia del aspecto físico para cada uno, para cómo nos vemos y nos juzgamos en los espejos.

Pues bien, esa imagen, nuestra imagen, es la base sobre la cual formulamos el juicio de nosotros mismos, de cómo somos y es la base del juicio que pensamos que los demás tienen de nosotros.

Pero el juicio que damos sobre nuestro cuerpo, o más bien sobre nuestra imagen, puede a veces no ser verdadero, real, concreto.

Es simplemente el fruto de nuestra percepción de nosotros mismos.

Hay personas que viven con un ligero defecto en la nariz, por ejemplo, y hay otras personas que no pueden vivir con el mismo defecto, se sienten incómodas consigo mismas y con los demás y, por lo tanto, recurren con razón a la cirugía estética.

Más que una elección, se trata de una motivación de percepción o de sensibilidad personal hacia un defecto pequeño o grande.

De hecho, es suficiente notar que todos tienen defectos o pequeñas imperfecciones físicas, nadie es perfecto, pero la mayoría de la gente vive con ellos sin necesidad de recurrir a un cirujano.

Sin embargo, a menudo sucede que otras personas nos ven de manera diferente a lo que imaginamos.